Cómo analizar la viabilidad de tu negocio

Una idea puede convertirse en un negocio. Pero antes de que el emprendedor se “lance a la piscina” del mercado, lo más sensato es que analice si el proyecto sería viable. Es decir, cuáles son las posibilidades de que un negocio pueda progresar, garantizando a largo plazo su rentabilidad económica.

Cuando un emprendedor lanza una idea al mercado casi nunca va a ciegas, y antes de hacerlo probablemente ha pasado por la mayoría de estos pasos para determinar si un negocio es viable:

1 Definición del producto y propuesta de valor

En primer lugar, un plan de negocio debe incluir una definición del producto o del servicio que se va a lanzar, así como su propuesta de valor.

La propuesta de valor es una cualidad de tu producto que resuelve un problema de tu cliente, aporta un beneficio y te diferencia de la competencia. En resumen, responde a la pregunta de ¿qué puede ofrecer tu propuesta que no haga ya la competencia?

La propuesta de valor de un producto debe hacer que destaque sobre los otros que son similares a él para que los consumidores tengan una razón para elegirlo. Es decir, diferenciarse. Por ejemplo, una excelente calidad-precio, los precios más bajos del mercado o el respeto hacia el medio ambiente podrían ser propuestas de valor.

2 Producto mínimo viable

El producto mínimo viable (PMV) es un término muy utilizado en el lenguaje de las empresas start-up. Se trata de una estrategia que consiste en probar el producto en el mercado con el mínimo de características con las que podría contar, para aprender directamente en el terreno práctico cómo responden los primeros clientes, gracias a su feedback.

Antes de sacar un producto al mercado hay que estar seguro de que cuenta, como mínimo, con las características que lo convierten en un PMV, que puede ir mejorando en base a las primeras experiencias.

3 Estudio de mercado

Un estudio de mercado es una investigación que busca anticiparse a la respuesta de los clientes potenciales y la competencia. En este estudio de mercado previo se debe recoger al menos el análisis de la competencia y del público objetivo al que nos queremos dirigir.

En cuanto a la competencia, hay que analizar quiénes son las empresas que trabajan en el sector en el que queremos introducirnos y cuál podría ser su reacción.

En el lado del público objetivo, tendremos que determinar nuestro target, es decir, el público objetivo al que nos queremos dirigir de forma prioritaria. El estudio de mercado debe recoger sus características y comportamiento de consumo para que se puedan implementar las campañas de marketing.

Una buena idea es incluir un DAFO, un cuadro muy visual en el que se representan un análisis interno (con Fortalezas y Debilidades) y uno externo (con Amenazas y Oportunidades).

4 Análisis financiero

Y como último paso, un análisis financiero será el documento más útil para analizar la viabilidad de nuestro negocio.

Para ello habrá que calcular los fondos necesarios para poner en marcha el negocio, así como las aportaciones de capital propio y de terceros. Del mismo modo, es esencial intentar calcular una estimación de los ingresos y los gastos para determinar unos posibles beneficios.

El análisis financiero nos ayudará a dilucidar si el negocio será viable si el presupuesto de inversiones está cubierto por el presupuesto de financiación, si se obtiene un beneficio acorde con las expectativas y si se estima que el proyecto contará con liquidez para poder pagar los compromisos más inmediatos.

En nuestra estrategia es interesante tratar de minimizar el riesgo, controlando las inversiones iniciales y los gastos fijos. Por ello, en los nuevos proyecto es habitual ir dotando de estructura a la actividad de forma gradual, según va avanzando su crecimiento. En este sentido, las opciones de alquilar una sala por horas o de domiciliar la empresa en un centro de negocios son dos alternativas factibles para tratar de asegurar la viabilidad en los primeros pasos de un negocio.

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