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9
Feb

Método de John Grisham para empezar nuevos proyectos

Autor de “Tiempo de matar”, “La firma”, “El informe Pelícano” y una treintena de libros más, John Grisham encontró en la falta de tiempo y en la determinación de conseguir su objetivo su método para escribir. Un método para empezar nuevos proyectos, en su caso su primer libro, que puede servir como ejemplo de perseverancia y de superación personal para comenzar un propósito cuando creemos que ya no hay hueco en nuestra agenda.

El secreto para encontrar tiempo para escribir su primera novela, “Tiempo para matar”, mientras trabajaba como abogado fue sencillo: cada día escribía una página. Y así lo hizo durante los tres años que le costó escribir su primer libro, que concluyó en 1989.

Grisham escribía cada mañana antes de ir a trabajar, cuando se aseguraba de tener al menos una nueva página completa. Así nació su primer libro, una suerte de testimonio autobiográfico en el que hablaba sobre un caso que seguía en ese momento como abogado.

Vencer al tiempo con constancia y esfuerzo

A pesar de que Grisham pensó muchas veces que su novela sería uno de esos proyectos que empiezas y nunca acabas, con constancia y esfuerzo ganó la partida a la falta de tiempo.

Según explica el reputado escritor al diario The Guardian, escribir su primera obra le tomó tres años: “La mayor parte del tiempo pensé que nunca terminaría. Finalmente se imprimieron 5.000 ejemplares de tapa dura y yo estaba muy emocionado. Pero no se vendieron todos y no hubo una segunda edición. Entonces escribí ‘La Firma’…”.

Grisham escribió su segunda novela más rápido todavía y “La Firma” salió publicada en 1991. Ya como escritor a tiempo completo, el estadounidense se planteó conseguir concluir “El informe Pelícano” un año después de “La Firma”. Y consiguió su objetivo.

A este libro le siguió “El cliente”, “Cámara de gas”, “Legítima defensa”, “El jurado” y una extensa lista de libros producidos por Grisham a razón de una casi una obra por año.

Cosas que nos enseña el Método de John Grisham

En este vídeo sobre la rutina para escribir de John Grisham, el popular autor da una serie de claves que se pueden aplicar tanto a la escritura y al desarrollo de una actividad creativa como al trabajo.

  • Constancia. El novelista escribe seis días a la semana y comienza a las siete cada mañana. Allí empieza el momento más productivo para él, que se prolonga hasta las 10 de la mañana.

  • Días malos y días mejores. A la hora de llevar a cabo un proyecto no todos los días serán igual de productivos ni igual de útiles. Algunos pueden ser incluso la mitad de productivos. Como los del autor, que dice que en un día bueno puede escribir unas 2.000 palabras, mientras que en uno malo solo 1.000.

  • El mismo lugar. El escritor confiesa escribir siempre en el mismo lugar, su oficina. Pero va más allá y lo hace con el mismo ordenador e incluso la misma taza de café. Un buen consejo para la gente que trabaja desde su hogar y necesita evitar distracciones, como explicábamos en este artículo sobre consejos para trabajar desde casa. El lugar es sin duda crucial y para muchos es fundamental para la productividad trabajar todos los días desde una oficina o despacho.

  • Evitar las distracciones de Internet. El novelista no trabaja online y así evita las distracciones. Algunos otros métodos para llevar a cabo proyectos, como la Técnica Pomodoro, tienen como premisa evitar los entretenimientos, como el móvil o la música.

  • “No escribo la primera escena hasta que no conozco la última”. Este último consejo tan literario sirve igualmente para cualquier proyecto que se comience de la índole que sea. Y es que es imprescindible conocer el objetivo que se quiere alcanzar para poder llegar hasta él.

 

30
Ene

Cómo analizar la viabilidad de tu negocio

Una idea puede convertirse en un negocio. Pero antes de que el emprendedor se “lance a la piscina” del mercado, lo más sensato es que analice si el proyecto sería viable. Es decir, cuáles son las posibilidades de que un negocio pueda progresar, garantizando a largo plazo su rentabilidad económica.

Cuando un emprendedor lanza una idea al mercado casi nunca va a ciegas, y antes de hacerlo probablemente ha pasado por la mayoría de estos pasos para determinar si un negocio es viable:

1 Definición del producto y propuesta de valor

En primer lugar, un plan de negocio debe incluir una definición del producto o del servicio que se va a lanzar, así como su propuesta de valor.

La propuesta de valor es una cualidad de tu producto que resuelve un problema de tu cliente, aporta un beneficio y te diferencia de la competencia. En resumen, responde a la pregunta de ¿qué puede ofrecer tu propuesta que no haga ya la competencia?

La propuesta de valor de un producto debe hacer que destaque sobre los otros que son similares a él para que los consumidores tengan una razón para elegirlo. Es decir, diferenciarse. Por ejemplo, una excelente calidad-precio, los precios más bajos del mercado o el respeto hacia el medio ambiente podrían ser propuestas de valor.

2 Producto mínimo viable

El producto mínimo viable (PMV) es un término muy utilizado en el lenguaje de las empresas start-up. Se trata de una estrategia que consiste en probar el producto en el mercado con el mínimo de características con las que podría contar, para aprender directamente en el terreno práctico cómo responden los primeros clientes, gracias a su feedback.

Antes de sacar un producto al mercado hay que estar seguro de que cuenta, como mínimo, con las características que lo convierten en un PMV, que puede ir mejorando en base a las primeras experiencias.

3 Estudio de mercado

Un estudio de mercado es una investigación que busca anticiparse a la respuesta de los clientes potenciales y la competencia. En este estudio de mercado previo se debe recoger al menos el análisis de la competencia y del público objetivo al que nos queremos dirigir.

En cuanto a la competencia, hay que analizar quiénes son las empresas que trabajan en el sector en el que queremos introducirnos y cuál podría ser su reacción.

En el lado del público objetivo, tendremos que determinar nuestro target, es decir, el público objetivo al que nos queremos dirigir de forma prioritaria. El estudio de mercado debe recoger sus características y comportamiento de consumo para que se puedan implementar las campañas de marketing.

Una buena idea es incluir un DAFO, un cuadro muy visual en el que se representan un análisis interno (con Fortalezas y Debilidades) y uno externo (con Amenazas y Oportunidades).

4 Análisis financiero

Y como último paso, un análisis financiero será el documento más útil para analizar la viabilidad de nuestro negocio.

Para ello habrá que calcular los fondos necesarios para poner en marcha el negocio, así como las aportaciones de capital propio y de terceros. Del mismo modo, es esencial intentar calcular una estimación de los ingresos y los gastos para determinar unos posibles beneficios.

El análisis financiero nos ayudará a dilucidar si el negocio será viable si el presupuesto de inversiones está cubierto por el presupuesto de financiación, si se obtiene un beneficio acorde con las expectativas y si se estima que el proyecto contará con liquidez para poder pagar los compromisos más inmediatos.

En nuestra estrategia es interesante tratar de minimizar el riesgo, controlando las inversiones iniciales y los gastos fijos. Por ello, en los nuevos proyecto es habitual ir dotando de estructura a la actividad de forma gradual, según va avanzando su crecimiento. En este sentido, las opciones de alquilar una sala por horas o de domiciliar la empresa en un centro de negocios son dos alternativas factibles para tratar de asegurar la viabilidad en los primeros pasos de un negocio.

22
Ene

Cómo aprender a gestionar mis proyectos

La gestión de proyectos consiste en el planeamiento, la organización y el control de los recursos con el propósito de alcanzar un objetivo. Es decir, un proyecto es un esfuerzo temporal que se lleva a cabo para crear un resultado único y final. Por ejemplo la creación de una página web, la traducción de un libro o el desarrollo de una nueva aplicación.

Tanto en las iniciativas personales como en los grandes proyectos de las empresas, el objetivo es el mismo: que concluya en el tiempo previsto, con el presupuesto asignado y que cumpla las expectativas pactadas.

En este post nos vamos a centrar en algunos consejos para aprender a gestionar los proyectos personales con unos objetivos claros y alcanzables.

1         Haz una lluvia de ideas

La lluvia de ideas es un buen comienzo para un proyecto personal. Es un trabajo que puedes hacer en solitario o acompañado y en el que puedes determinar los aspectos más relevantes del proyecto que llevarás a cabo. Su formato, nombre, herramientas de trabajo, presupuesto y tiempo necesario para ejecutarlo son algunos de los factores que deberás determinar en esta fase.

2         Calendariza tu proyecto

Un proyecto en el que la variable del tiempo no existe es muy difícil de llevar a cabo. Por ello, el paso de calendarizar el proyecto es imprescindible. Aunque solo sea de forma orientativa hay que dividir el proyecto en diferentes fases y situarlas en el calendario. Retomando el ejemplo de la creación de una página web, podríamos dividir este proyecto en:

  • Desarrollo de la idea: primera semana de enero
  • Creación de la arquitectura web: hasta finales de enero
  • Diseño: primera semana de febrero
  • Creación de contenidos: mes de febrero

3         Establece una fecha límite

Además de crear unas fases para tu proyecto es necesario establecer una fecha límite realista. Por ejemplo, si tenemos que concluir el proyecto de la creación de la página web para el 15 de marzo, es una buena idea programar su fin para finales de febrero, dejando así dos semanas de tiempo extra con el que contar en el caso de que hubiera algún imprevisto.

4         Escoge tu método

Pero si tienes dificultades para medir los tiempos o tienes varios proyectos entre manos y quieres utilizar un método estandarizado para gestionar tus proyectos, éstos son los más comunes:

  • PERT: Se trata de las técnicas de revisión y evaluación de proyectos, conocida como PERT por sus nombre en inglés (Project Evaluation and Review Techniques). Gracias a esta técnica se puede identificar el tiempo mínimo necesario para completar el proyecto total y también cada una de sus tareas. Se basa en el valor optimista, el pesimista y el más probable. Imaginemos que para editar una imagen para nuestra página web asignamos como valor optimista 30 minutos, como pesimista 50 y como más probable 40. Al final simplemente haremos una media y obtendremos que esta actividad nos costará aproximadamente 40 minutos.
  • Diagrama de Gantt: Este método puede ser perfecto para aquellos que tienen una mente muy visual. Se trata de una herramienta gráfica que expone con barras en el tiempo la dedicación prevista para diferentes tareas a lo largo de un tiempo total determinado. Para utilizarlos existen sencillos programas como el software de planificación de proyectos Tom’s Planner.

5         Lleva la cuenta de tus gastos

Al afrontar un proyecto es necesario asignarle un presupuesto con el que las dos partes estén de acuerdo y, en el caso de que sea un proyecto personal, que el emprendedor esté dispuesto a asumir. A lo largo de todo el proceso que dura un proyecto es necesario llevar una cuenta de los gastos que va generando para al final, como con el tiempo, tener un cómputo global.

6         Evalúa el trabajo

De esta manera será mucho más fácil evaluar el trabajo en función al tiempo y dinero invertido. Sin olvidar la calidad del resultado final, tercer factor que hay que estudiar al concluir un proyecto.

Un análisis crítico del proceso y resultado de nuestro proyecto nos ayudará a mejorar en el siguiente. Y, por supuesto, no hay que esperar al último momento para evaluar, sino que se puede hacer cada semana o cada mes para poder ir ajustando los recursos.

4
Ene

Cómo aprender a priorizar tareas

Una de las principales dificultades en la gestión del tiempo es aprender a priorizar las tareas. Aunque no existe una fórmula matemática para diferenciar las tareas importantes de las que no lo son, sí que existen algunas técnicas y destrezas personales, principalmente la responsabilidad y la intuición.

Porque a la hora de priorizar, la decisión es de quien ejecuta las tareas, y será él mismo el que anteponga una tarea sobre otra y asuma las consecuencias que esta determinación pueda acarrear.

Con el objetivo de que no toda la responsabilidad recaiga sobre la toma de decisiones intuitiva, en este post aportamos una serie de herramientas para facilitar esta clasificación de tareas.

– Clasifica tus tareas a tu manera

A la hora de clasificar las tareas existen muchísimos métodos y cada uno debe escoger el suyo. Puedes clasificarlas como tareas urgentes, tareas importantes, pequeñas tareas que puedes organizar en una misma actividad, tareas repetitivas que llevas a cabo de forma periódica… Y así una larga lista que cambia dependiendo de las actividades de la persona.

Para clasificar de una forma sencilla uno de los métodos más populares es el ABC: pondremos una A a las actividades que debemos realizar en primer lugar, B a las que realizaremos después de las A y C a las que haremos en últimos lugar e incluso podrían esperar.

– Utiliza un calendario y horario

Y para los que tienen una mente visual no hay nada como un calendario: puede ser uno tradicional o bien uno digital como Google Calendar o Asana, aplicaciones que permiten mover fácilmente las tareas de un día para otro.

Si utilizas un método de calendario y horario, una forma muy práctica de establecer la prioridad es utilizar colores. Por ejemplo: rojo para las primeras, naranja para las que haremos en segundo lugar y amarillo para las que no son tan urgentes o importantes.

– Acaba lo que has empezado

Un buen consejo es terminar en la medida de lo posible la tarea que se ha comenzado. De lo contrario, al volver a retomarla perderás de nuevo unos minutos al ponerte al día y continuar donde lo habías dejado. Y en la misma línea, la multitarea tampoco es el sistema adecuado para concluir a tiempo un conjunto de tareas prioritarias; es mejor hacerlas una a una.

– Sigue la regla de los dos minutos

El creador de la técnica Getting Things Done®, el experto en gestión del tiempo David Allen dice en su conocida regla de los dos minutos que si la acción siguiente puede hacerse en dos minutos o menos, es mejor hacerla la primera vez que aparezca en la mente, aunque la acción no sea de “alta prioridad”. Así costará menos que si se retomara en otro momento.

– Lo importante y lo urgente con la caja de Eisenhower

Efectivamente, fue el presidente estadounidense Eisenhower quien utilizaba este método al que da nombre, y que se basa en lo urgente y lo importante.

Para el que fue el trigésimo cuarto presidente americano, la tarea que es importante y urgente hay que hacerla de forma inmediata. Si es importante pero no es urgente, puedes programarla para hacerla en otro momento. Sin embargo, si es urgente pero no es importante, puedes delegar y si no es ni importante ni urgente sencillamente está permitido borrarla de la programación, según esta técnica.

– Ten en cuenta el Principio de Pareto o del 20-80

Y de Dwight D. Eisenhower al economista y filósofo italiano Vilfredo Federico Pareto, quien da nombre a la máxima del 20-80. Según el Principio de Pareto el 20% de esfuerzo produce el 80% de resultados. Siguiendo esta lógica, es aconsejable tomar decisiones para anteponer unas tareas sobre las otras.

– Aprender a decir “no”

Y como último consejo, para no saturarse y tener menos tareas que priorizar es necesario aprender a decir que no y también a delegar, como ya explicamos en el post ¿Por qué es tan importante delegar?

3
Ene

Ventajas e inconvenientes de hacerse autónomo

Emprender un negocio está al alcance de todos y hoy en día hacerse trabajador autónomo es la opción más sencilla para impulsar un proyecto personal y dedicarte a lo que siempre habías querido.

Según un resumen de resultados del Ministerio de Empleo y Seguridad Social a finales de septiembre del 2017 en España había casi dos millones de autónomos. Una opción que cada vez es más habitual entre las personas que quieren comenzar una iniciativa propia o experimentar una fase previa antes de la creación de una empresa.

Pero, ¿cuáles son las ventajas e inconvenientes de hacerse trabajador por cuenta propia? En este post os explicamos 5 de sus ventajas y otras tantas desventajas.

Ventajas de hacerse autónomo

 

  • Horarios propios

El autónomo pone sus propias reglas y, por lo tanto, sus propios horarios. Sobre todo, cuando se trabaja en proyectos es muy fácil escoger un horario de trabajo flexible que permita que el trabajador pueda adaptarse perfectamente a las necesidades de su vida personal.

En otros casos, como el de los servicios de pintor o albañil, por ejemplo, los horarios suelen ser más rígidos.

  • Elección del lugar de trabajo

De nuevo, es el trabajador el que elige si trabajar en una oficina, desde casa, desde un espacio público o desde la cafetería de enfrente. Eso sí, cuando en el negocio es importante reunirse y se quiere dotar de una dirección física para dar más seriedad al proyecto, se suele contar con un espacio físico habitual, un despacho alquilado o bien una oficina virtual en un centro de negocios.

  • Elimina intermediarios

Al no trabajar para ninguna empresa y eliminar intermediarios el precio que el cliente paga por los servicios se traduce directamente en beneficios para el trabajador (al margen de los costes).

  • Sin jefes

El sueño de muchos trabajadores sería vivir sin jefes y, precisamente, el trabajador autónomo es su propio jefe. Para bien o para mal está al timón de su propio negocio y es él mismo el que pone sus horarios, sus reglas y sus límites.

  • Proyecto personal

Ser trabajador autónomo permite apostar por un proyecto personal e intentar llevarlo a cabo. Es una manera de trabajar de forma independiente en el ámbito para el que la persona se ha formado y en el que desea emprender su carrera laboral.

Inconvenientes del mundo autónomo

 

  • Difícil separación entre lo laboral y lo personal

¿Cómo separar lo personal de lo profesional cuando se trabaja en casa? ¿Dónde están los límites de mi capacidad de trabajo? ¿En qué momento debería rechazar un proyecto para disponer de más tiempo libre? Éstas son algunas de las cuestiones a las que se enfrentan los trabajadores autónomos y que deben lidiar con una toma de decisiones y gestión del tiempo propia.

  • Impuestos: el IVA y el IRPF

Los principales enemigos de los trabajadores autónomos tienen nombre: IVA e IRPF. Los impuestos son uno de los grandes quebraderos de cabeza de los trabajadores por cuenta propia que, además, deben hacer frente al pago de su cuota de seguridad social. En cualquier caso, en la actualidad existen bonificaciones para los nuevos autónomos, aunque el pago va ascendiendo con el paso de los meses.

  • Búsqueda continua de clientes

El proceso para que un trabajador freelance consiga hacerse con una cartera importante de clientes es largo y requiere de paciencia y, sobre todo, de tiempo. Por lo tanto durante los primeros meses e incluso años de una trayectoria como profesional la búsqueda de nuevos clientes suele ser muy activa, con la inversión de tiempo que esta actividad conlleva.

  • Salario cambiante

Para la mayoría de los autónomos cada mes es diferente y está ligado a la cantidad de clientes con los que se haya trabajado y la cantidad de dinero facturado. En cualquier caso, todo depende también de que las personas o entidades para las que ha trabajado paguen a tiempo, por lo que en ocasiones es muy difícil saber cuánto se cobrará a final de mes.

  • Polivalencia

En una empresa con varios empleados cada uno tiene una función definida pero un trabajador independiente es un “todo en uno”. Finanzas, comunicación y gestión son algunos de los campos en los que un trabajador autónomo tiene que saber moverse.

22
Dic

Técnica Pomodoro: qué es, ventajas y cómo usarla

¿Te suena la palabra Pomodoro? Si es así, ¿la relacionas con la gestión del tiempo? Seguramente la primera asociación de la mayoría es la traducción italiana de tomate. Y no es una aproximación del todo desencaminada. De hecho, esta técnica de gestión del tiempo debe su nombre al clásico temporizador de cocina que utilizaba su creador, el experto en gestión del tiempo italiano, Francesco Cirillo, para ponerla en práctica.

A pesar de que Cirillo la desarrolló en los años 80, esta técnica ha tenido un gran auge con Internet y funciona muy bien cuanto se trabaja mucho tiempo delante de un ordenador, ¿quieres conocerla?

Cómo funciona la Técnica Pomodoro

  1. Elige la tarea que quieras realizar
  2. Trabaja durante 25 minutos en ella evitando toda distracción y concentrándote al máximo.
  3. El reloj sonará pasados los 25 minutos. Es el momento de parar inmediatamente. Si se ha quedado algo importante en el tintero, simplemente anótalo en el margen de una hoja para la siguiente ronda.
  4. Puedes tomar 5 minutos de descanso para tomar un café, levantarle de la silla, caminar o cualquier cosa que no tenga que ver con el trabajo.

¡Y así se ha completado un pomodoro! Es decir, un pomodoro responde a la siguiente lógica: 25’+5’. Pero según esta técnica, cada cuatro pomodoros puedes hacer una pausa más larga de 20 o 30 minutos para que tu cerebro asimile la información. Entonces, estarás preparado para empezar otro pomodoro si fuera necesario. La secuencia sería así:

  • Trabajo: 25 minutos
  • Descanso: 5 minutos
  • Trabajo: 25 minutos
  • Descanso: 5 minutos
  • Trabajo: 25 minutos
  • Descanso: 5 minutos
  • Trabajo: 25 minutos
  • Descanso: 20-30 minutos

Ventajas de la técnica pomodoro

  • Ayuda a fijar objetivos: esta técnica te ayuda a definir tus propios objetivos. Mediante la medición por pomodoros te puedes dar cuenta de que inviertes demasiado tiempo en una parte del proceso de tu trabajo e intentar minimizar ese tiempo para priorizar otra actividad.
  • Acaba con las distracciones: móviles apagados y distracciones fuera de nuestro alcance es una premisa de esta técnica. Y es que, una vez que hayas comenzado tu pomodoro de 25 minutos no puedes interrumpir tu concentración ya que no son fraccionables.
  • Aprende a estimar tu tiempo: con esta técnica serás más consciente del tiempo que inviertes en cada actividad. Puedes incluso estimar el esfuerzo que te costará una actividad con un pomodoro, dos o cuatro, por ejemplo.
  • Establece un horario: un horario puede ayudarte a obtener una motivación para realizar tus tareas en el tiempo establecido.

¿Cómo aplicar la técnica Pomodoro a mis tareas?

La técnica Pomodoro es ideal para estudiantes: las largas tareas se dividen en pequeños pasos y puede ser útil para mejorar la rapidez de lectura. Pero tal y como explica el creador de esta técnica en la web de Pomodoro Technique también es eficaz para escritores, abogados, desarrolladores, profesores e incluso padres y madres, que pueden utilizar esta técnica para que los niños hagan alguna tarea como, por ejemplo ordenar, seguida de un pomodoro más divertido como puede ser leer o colorear.

Por último, la Técnica Pomodoro también se puede utilizar en el lugar de trabajo para medir la productividad, dar a los equipos las herramientas para trabajar juntos y evitar las distracciones durante los pomodoros, que debe ser un tiempo sin interrupciones.

19
Dic

Cómo organizar una sala de reuniones

La sala de reuniones es imprescindible para la imagen de nuestro negocio. Al fin y al cabo va a ser la zona más visible para socios y posibles clientes y es en ese espacio físico donde se tomarán algunas de las decisiones más importantes de la empresa. Por estos motivos, es crucial que en una sala no falte de nada y que todos los participantes se sientan cómodos.

Comenzamos dando algunos prácticos consejos sobre cómo organizar una sala de reuniones de la manera más eficiente posible. Aunque siempre puede haber algún imprevisto, si se siguen, una reunión sin problemas logísticos estará casi asegurada. Estos son siete prácticos consejos para organizar tu lugar de reunión:

1 Repasa los materiales necesarios

Mesa, sillas, pantalla, proyector o televisión, teléfono, agua, cuadernos o bolígrafos son algunos de los objetos imprescindibles en una reunión de negocios. Pero dependiendo del encuentro serán necesarios otros materiales complementarios como pueden ser las muestras de producto o documentación. En el caso de que en la reunión sea necesario contar con informes, es una buena idea imprimir algunos más que el número de asistentes, puesto que es muy habitual que en una reunión más informal haya invitados imprevistos de última hora.

2 Dispón las mesas y sillas de la forma más apropiada

La distribución de las mesas y de las sillas en una sala de reuniones es más importante de lo que parece y depende en gran medida del objeto del encuentro. Por ejemplo, disponer la sala como un auditorio es adecuado cuando se presenta un producto o proyecto.

En el caso de las reuniones formales de negocio, la disposición imperial (una mesa rectangular con las sillas frente a frente) o en forma de U es lo más habitual. Tampoco hay que olvidar el protocolo. Una opción para colocar a cada persona en su lugar es la de disponer pequeños carteles con el nombre y el lugar asignado.

3 Prueba antes la tecnología para que no falle

Aunque parezca que todo está a punto, la tecnología no es infalible. También puede fallar. Por ello, si vas a necesitar un ordenador y proyector para, por ejemplo, hacer una videoconferencia prueba primero que funcione. No es aconsejable dejarlo para el último momento sino que es mejor probarlo unos días antes con el archivo que vayas a proyectar o con la persona que vayas a contactar a través del vídeo.

Intenta igualmente proporcionar un espacio con Wifi puesto que muchos de los participantes llevarán ordenador portátil o querrán conectar su móvil.

4 Ayúdate de documentos visuales

Apoyar una exposición con un documento visual es siempre una apuesta segura. Sobre todo cuando se trata de presentaciones de un proyecto o producto. La reunión se hará mucho más amena y los participantes podrán comprender de una manera mucho más fácil el concepto si nos ayudamos de vídeos, imágenes y presentaciones.

5 Cuida la temperatura en la sala

Que los invitados se sientan a gusto en la sala es de crucial importancia. El clima será mucho más cómodo si se cuenta con una temperatura idónea. Por ejemplo, en verano es importante que no se abuse del aire acondicionado y, por otro lado, que se no se prescinda de él. De lo contrario los invitados se sentirán incómodos y querrán acabar lo antes posible.

6 Piensa en organizar un catering o coffe-break

El objetivo es que los participantes de la reunión estén cómodos y contentos. Y tomar decisiones con el estómago vacío no es lo más conveniente. Por eso, puedes pensar en encargar un pequeño catering para la pausa o bien un coffe-break.

7 Elige bien dónde realizar tu reunión

Como hemos indicado al principio, la imagen que se dé en una reunión es de gran importancia. Por eso, el lugar que escojamos debe cuidar al detalle el orden, ser agradable y estar adaptado para el trabajo.

Pero si no disponemos de un lugar de estas características en nuestra empresa, no tenemos sede física o simplemente queremos reunirnos en el centro de la ciudad, los Centros de Negocios son una opción muy a tener en cuenta.

Es el caso de Independencia Centro de Negocios que, en pleno corazón de Zaragoza, ofrece alquiler de sala de reuniones, de juntas, para entrevistas o para videoconferencias.

14
Dic

¿Por qué es tan importante delegar?

Saber delegar es una de las claves en la gestión del tiempo de un directivo, que tiene el peligro de acumular muchas más tareas de las que puede llevar a cabo, dando lugar a la saturación y el estrés. En el mundo de la empresa, delegar es ceder a un empleado o a un grupo de trabajadores la capacidad de tomar sus propias decisiones y desempeñar tareas de cierta responsabilidad sin necesidad de supervisión.

Delegar funciones es, en definitiva, un ejercicio de confianza por parte del directivo que, aunque supone una tarea nada fácil al principio, desemboca en importantes beneficios tanto para el responsable del negocio- que se ve liberado de ciertas cargas-, como para el trabajador -que asume nuevos retos y responsabilidades. Desde Independencia CN ofrecemos en este artículo una serie de razones por las cuáles es tan importante saber delegar en un negocio.

Prioriza el tiempo para las tareas de mayor responsabilidad

La realización de las tareas cotidianas en una empresa como seguir el día a día de los proyectos, atender las llamadas telefónicas o responder a los correos electrónicos son labores que requieren de una parte importante del tiempo en el trabajo. Sin embargo, se trata de unas tareas que el responsable de un negocio puede delegar fácilmente en sus trabajadores para poder dedicar más tiempo a actividades de representación como reuniones con los clientes, labores de gestión  y de recursos humanos.

Mayor libertad de movimiento y reducción de estrés

Que el directivo consiga mediante la delegación de tareas que el trabajo transcurra con total normalidad es un gran éxito. De esta manera, contará con una mayor libertad de movimiento y no será imprescindible que esté siempre presente en la oficina para atender las llamadas de los clientes o solucionar un problema concreto. Una cuestión importante teniendo en cuenta que el responsable del equipo suele pasar mucho tiempo fuera del lugar de trabajo o reunido.

Además, delegar en los trabajadores redunda en la mejora de la calidad de vida del ejecutivo, ya que olvidarse de algunas responsabilidades permite reducir el estrés y tener la oportunidad de poder disponer de algo más de tiempo libre.

Dota al trabajador de responsabilidad y de motivación

La delegación de tareas favorece la autonomía de los trabajadores, que cuentan con mayor independencia a la hora de tomar decisiones y solucionar problemas de pequeña índole sin necesidad de tener que recurrir al directivo. Una cierta responsabilidad que aumenta el compromiso de los trabajadores con el proyecto del que siente que forma parte activa.

Más allá de las labores cotidianas en un puesto de trabajo, el directivo puede delegar tareas importantes a los trabajadores de mayor confianza. Una responsabilidad que favorece igualmente la motivación y el crecimiento personal y profesional de los trabajadores que quieren avanzar en el ámbito laboral y que están dispuestos a asumir ese compromiso.

A la hora de delegar las tareas más sensibles es imprescindible contar con una persona dispuesta y de confianza y tener en cuenta que el mayor compromiso de ese trabajador se tiene que ver remunerado.

Permite descubrir el talento de los compañeros

Un empleado puede desempeñar tan bien como un directivo ciertas tareas de responsabilidad pero si nunca tiene la oportunidad la empresa no podrá conocer ese capital humano. Delegar es el primer paso para que otra persona adquiera una nueva responsabilidad en la que pueda destacar. Por ejemplo, en la presentación pública de un producto, la reunión con un cliente o la coordinación de un proyecto importante.

De esta manera se desarrolla el potencial de los trabajadores, que tienen la oportunidad de salir de la denominada “zona de confort” y mostrar un talento que había pasado desapercibido en las tareas del día a día.

17
Nov

Todo lo que necesitas saber para emprender en solitario

Emprender no es una tarea fácil y por ello antes de lanzarse a esta carrera en solitario es necesario tener una idea clara del modelo de negocio y de las condiciones en las que se va a desarrollar. Aunque muchos de estos negocios se basan en la premisa del “ensayo-error”, es de vital importancia para una nueva aventura empresarial, tener muy claros dos conceptos: la idea y el plan de negocio. Tampoco podemos olvidarnos de la financiación, los aspectos legales y la inversión inicial. En este artículo vamos a abordar algunos de los pasos ineludibles en la carrera de fondo del emprendimiento y algunos de sus aliados.

  1. Empezar con una idea. Todos los negocios y empresas han comenzado con una idea. Innovadora o conservadora es el eje central que estructurará todo el desarrollo de la vida de un proyecto. Sobre todo, para que aquellos que van a emprender en solitario es importante que se sientan atraídos por el sector por el que se van a decantar, ya que tendrán que defender su idea de negocio. Aunque la idea puede ir cambiando y evolucionando es necesario que, en un principio, esté muy bien definida para poder orientar los pasos posteriores.
  2. Plan de negocio. Aunque parezca pura burocracia, un plan de negocio es imprescindible para emprender. Un estudio en que hay que definir el producto o servicio, los objetivos, analizar factores como el entorno, la competencia y el público objetivo o contemplar los aspectos legales. Sobre todo, si se trata de un negocio innovador hay que preguntarse por el factor diferencial del proyecto que podemos crear: ¿podrá aportar algo que le diferencie de los demás?, ¿cuál será su punto fuerte?
  3. Financiación. Muchos de los nuevos proyectos de emprendimiento en solitario cuentan con una inversión mínima, ya que se comienzan desde casa y con unos costes muy reducidos. En cualquier caso es necesario pensar en si podemos financiar nuestro negocio con recursos propios o necesitamos recurrir a un préstamo, una póliza de crédito o cualquier otra fórmula. Un buen consejo es prestar atención a las subvenciones para los emprendedores, que se ofrecen desde la Administración.
  4. Ubicación. Antes de comenzar un proyecto es necesario que el espacio elegido para ubicarlo se adapte y responda convenientemente. Entre las opciones más populares entre los emprendedores se encuentran las oficinas físicas, el trabajo desde casa o el centro de negocios, como Independencia CN. Esta última alternativa ofrece multitud de servicios como alquiler de despachos, salas de reuniones o posibilidad de oficina virtual.
  5. Formación. Es imprescindible contar con la formación necesaria antes de embarcarse en un proyecto en solitario. Aunque muchos de los conocimientos se aprenderán conforme se vaya adquiriendo experiencia, es muy importante contar con los conocimientos del trabajo que hay que desarrollar y tener en cuenta que para muchos de ellos es necesaria una titulación homologada.
  6. Networking. Emprender en solitario es una carrera de fondo. Al comenzar es mucho más difícil hacerse un hueco en el sector, pero conforme el profesional va conociendo más empresas y otros trabajadores dedicados a la misma actividad, va creando su indispensable red de contactos. También es una buena idea empezar a crear esta agenda antes de emprender, dado que existen multitud de eventos, comunidades, congresos y foros que abordan esta temática.
  7. Trámites legales. Normalmente las personas que van a emprender en solitario suelen comenzar como autónomos, ya que puede resultar menos complicado que crear una sociedad. En todo caso es una buena idea estudiar las diferentes opciones para darse de alta en un régimen fiscal más adecuado.
  8. Estar mentalmente preparado. Por último, pero no menos importante, el emprendedor debe estar mentalmente preparado para sacar adelante un proyecto desde cero. Aunque el camino no es nada fácil también es muy reconfortante, puesto que permite el desarrollo de esa idea propia de la que se partía desde el principio. Y, por supuesto, las ganas y la ilusión deben estar presentes antes de comenzar esta marcha en solitario.

 

15
Nov

Ventajas de las oficinas virtuales

Las oficinas virtuales en los centros de negocios son una opción cada vez más interesante para los emprendedores que acaban de comenzar, los autónomos o las empresas que no necesitan una ubicación física.

Pero, ¿qué es una oficina virtual?

La oficina virtual es un concepto bastante novedoso que ha cobrado mucha fuerza en los últimos años con la irrupción de los negocios o personas que trabajan sin necesidad de una ubicación física. Esta sede suele estar situada en un centro de negocios, como es el caso de Independencia CN, que ofrece a sus clientes la posibilidad de domiciliar su empresa en sus instalaciones.

Los empresarios que optan por la oficina virtual pueden hacer uso de servicios como la dirección del centro de negocios, la atención telefónica de llamadas o el acceso a salas de reuniones. Pero hay muchas más ventajas de disponer de una oficina virtual:

  1. Imagen profesional

Al fin y al cabo la oficina virtual es como cualquier otra,  solo que no cuenta con un espacio físico. Para todo lo demás, el negocio dispone de una dirección fiscal y comercial para recibir la correspondencia o usarla en las tarjetas de presentación. Además, el empresario puede contar también con atención telefónica, notificación online de llamadas y/o avisos y atención de visitas.

También es posible contar con un espacio físico por unas determinadas horas al mes para llevar a cabo reuniones con clientes, lo que permite ofrecer una imagen de seriedad y profesionalidad.

  1. Ideal para comenzar

La oficina virtual es una opción ideal para los negocios, autónomos o start-up que acaban de empezar y que basan su actividad en el trabajo online,  que tiene la ventaja de que se puede hacer desde cualquier lugar.

Dado que la mayoría de emprendedores no cuentan con una gran capacidad de inversión, la opción de una oficina virtual es perfecta para dar estos primeros pasos dado que la inversión es mínima.

  1. Idónea para los negocios sin ubicación

La oficina virtual es la mejor opción también para los negocios consolidados que no necesitan una oficina física y que quieren evitar los gastos que el alquiler de un espacio. Es el caso de e-commerce o tiendas que gestionan sus pedidos de forma online, profesionales autónomos que deseen trabajar desde casa o equipos que gestionen su trabajo de forma remota.

  1. Reduce los gastos

El alquiler de un local y sus gestiones, el mobiliario, el mantenimiento la limpieza, posibles gastos de recepción o secretaría son factores que desaparecen con la opción de una oficina virtual. De esta manera, si el modelo de negocio no necesita una oficina física pero a la vez quiere gozar de profesionalidad y prestigio, la opción de una oficina virtual tiene que ser considerada.

En Zaragoza, Independencia CN dispone servicio de oficina virtual en el corazón de capital aragonesa, en el Paseo de la Independencia número 8 duplicado. Independencia Centro de Negocios pone a disposición de sus clientes la posibilidad de domiciliar cualquier empresa en su sede principal, ubicada en el Paseo de la Independencia, en pleno centro de la ciudad.

Domicilio social, fiscal y/o comercial en el centro de negocios, atención de visitas, recepción de mensajería y correspondencia, atención telefónica de llamadas y uso de la sala de reuniones están entre los servicios de esta interesante opción de oficina virtual en Zaragoza.