Cómo aprender a gestionar el tiempo

¿Cómo aprender a gestionar el tiempo? Aunque “el tiempo vuela” existen multitud de trucos y técnicas organizativas para ser eficaz y eficiente, sobre todo, cuando se trata de nuestro negocio.

Pero a la par que existen estos aliados de la organización del inexorable paso del tiempo podemos encontrar igualmente enemigos, los llamados “ladrones del tiempo”. En este post Independencia CN aporta unos sencillos consejos para aprender a gestionar el tiempo sin caer en la sobrecarga de trabajo ni en la multitarea.

7 trucos para gestionar el tiempo

  1. Planificar las tareas con agenda o herramientas: cuando los proyectos son numerosos organizar las tareas es algo inevitable. Los hay que prefieren la clásica agenda y otros que se guían por herramientas en línea como Google Calendar. En los negocios digitales en los que la mayoría de trabajo se hace frente a la pantalla de ordenador puede ser una muy buena idea disponer de herramientas para la gestión de tareas y de proyectos. Entre las más populares se encuentran Asana o Do it tomorrow, que permiten calendarizar y asignar una categoría y descripción a cada actividad.
  2. Medir el tiempo que se dedica a cada tarea: tener un conocimiento aproximado de cuánto costará realizar una tarea es de suma importancia cuando se lleva a cabo un proyecto. Conocer el tiempo de cada tarea nos ayudará no solo a tomar decisiones sobre presupuestos en relación a las horas dedicadas sino también a gestionarlos. Por ejemplo, si solo disponemos de una hora es mejor realizar una tarea corta que dejar otra larga sin concluir y que tendremos que retomar. Las opciones para medirlo van desde la consulta del reloj al comenzar y al acabar, al uso de un cronómetro o de herramientas online más sofisticadas de medición del tiempo en relación a tareas, como Harverst.
  3. Priorizar lo urgente: aunque parezca evidente aprender a diferenciar lo urgente de lo que puede esperar es imprescindible en el día a día. Una buena técnica es ojear las tareas al principio de la jornada y seleccionar las más importantes para darles orden de prioridad.
  4. La regla de los dos minutos: esta máxima se basa en la premisa de “si algo te cuesta menos de dos minutos, entonces hazlo ya”. Puede tratarse de tareas rápidas como responder a un correo electrónico, hacer un trámite online o hacer una llamada rápida. En general tareas que duran dos, tres o cuatro minutos y que es mejor hacer en ese preciso momento en vez de dejar para mañana.
  5. Centrarse en una solo tarea: dedicarse plenamente a una sola tarea, lo que se denomina como monotarea, es en realidad más productivo que la multitarea. Aunque en general se tiende a hacer varias cosas a la vez centrarse en una acción y tener como objetivo acabarla ayuda en la gestión del tiempo. Por supuesto, evitar las distracciones en el ordenador como pestañas adicionales, redes sociales o música cuando estamos haciendo una tarea que requiere de gran concentración.
  6. Hacer pausas: a veces “menos es más” y el tiempo que invertimos en nuestro proyecto no siempre ha de ser proporcional con los resultados. Cuando el trabajador está muy cansado no es productivo y por ello es necesario hacer una pausa o varias pausas durante la jornada laboral. Sobre todo, si trabajamos frente al ordenador, es recomendable hacer un parón de cinco minutos por cada hora. El cerebro y la vista lo agradecen y muchas empresas que trabajan con tecnología ya lo utilizan.
  7. Evitar los “ladrones del tiempo”: como ya se ha citado la multitarea es uno de ellos a la que se puede añadir el cansancio, la falta de motivación, el no tener objetivos que alcanzar o las continuas distracciones cuando se trata de una tarea que requiere la máxima concentración.

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